viernes, 7 de octubre de 2011

Continuando la Historia

Pasaron los años y juntamente muchas historias que poco a poco les iré contando, mientras quiero terminar el capítulo de tanta operación, aunque según los médicos aún falta más, pero digamos que hago de cuenta que me falta por contar las que he vivido, las que aún faltan solo Dios sabrá.
Como toda meta de principios de año 2010, hacer ejercicio por el cargo de conciencia de haber comido como descocida en el mes de diciembre jajaja, ¡¡sí!! Porque donde visitas hay comida rica, vienen los convivios, de los amigos, de la familia,  del trabajo, de los de la U, de los de acá, de los de allá y al final el mes de diciembre se acompaña por una agenda cargadísima de tantas actividades, y no olviden que la cena familiar navideña y la de fin de año son dos buenas comidas las que se harán, tamales, jamón, carne, pierna horneada, pavo relleno, manzanas, pasteles, uvas, ponche, já! Como si no lo sabré yo jajaja
Bueno, pues como todo propósito, hacer ejercicio, me puse con una prima, recuerdo por allí por el 6 de enero del año 2010 para hacer en mi casa unos ejercicios de un CD que venía en una caja de un famoso cereal, algunos sabrán de lo que hablo, bueno y pues era cardio, yo como les comenté he tenido restringidas ciertas actividades físicas, aún así siempre hago ciertas cosas hasta donde yo siento que puedo. El caso es que una semana me duró la emoción y pues pasó… si!! Me lesione la rodilla izquierda, era tanto el dolor que empecé a ir a trabajar en tenis a mi trabajo, ¿se imaginan? Pantalón de vestir, blusas formales, muy bien arreglada pero con tenis negros jajaja y si me ponía unos zapatos algo altos, ni les cuento… Bueno, el dolor era demasiado intenso pero como no me gusta quejarme, mucho menos tomar medicamentos y peor aún ir al Doctor, no por negligente, pero si porque ha sido casi parte de mi niñez en los hospitales y médicos que lo que menos quieres es aparecerte por allí.
Al final me decidí y fui al hospital de Ortopedia, donde me operaron la última vez, y pues el médico me dijo que lo que tenía era una inflamación ligamentaria y me receto un medicamento que costaba Q.400.00 la caja, era demasiado! Le comenté a mi familia y ellos me dijeron que en el IGSS (Instituto Guatemalteco de Seguridad Social) me podían ayudar, hablé con mi jefe para que me diera permiso de asistir al IGSS y él me comentó que su esposa trabajaba con un médico muy reconocido, conseguimos la cita y ciertamente un gran médico y lo mejor aún, trabajaba en el hospital de ortopedia por lo que al verle en el hospital me ahorraría Q200.00 por consulta, pues esto es lo que cobra en su clínica particular. Me dejó una serie de exámenes en especial una Resonancia Magnética que gracias al hospital me salió a Q. 900.00 y pues todos los rayos X los hacen allí sin ningún costo, así que empezaba mi calvario en el mes de marzo.
Como mi familia me había dicho que en el IGSS podían darme la medicina pues solicite una cita, y empecé juntamente el tramite allí, gracias a Dios una doctora muy amablemente cuando le comente del dolor, me traslado a la unidad de Traumatología y Ortopedia y me dejo unos medicamentos que me controlaban el dolor. Por lo pronto me ahorraría el dinero en el tratamiento contra el dolor.
Debo decirles que tenía citas casi dos veces por semana una en el Hospital y la otra en el IGSS así que espero no hacerles bolas con tanta cita, trataré de indicarles lo más relevante.
El resultado de la Resonancia estaba listo, por lo que me dirigí a mi cita al Hospital y el Dr. Me dijo que desgraciadamente tenía una rodilla de una persona de 65 años, habría querido en ese momento mejor desaparecer y no que me dijera eso, mis ojos inmediatamente se llenaron de lágrimas y él me vio y me dijo que porque lloraba, que tenía solución, por dentro estaba destrozada, pues eso indicaba que debían hacerme una artroplastia, (implante de rodilla) lo que hacía 11 años me habían dicho pero en la pierna derecha, ¿recuerdan? El implante de los Q 85,000.00. Bueno para hacer esta operación, había que tomarse en cuenta lo siguiente: El costo del implante, solo el material que es lo que uno debía de pagar es de Q. 20,000,00,  la rodilla la quitan y es donde colocan una artificial, esta va encementada según me explico el médico, se corría el riesgo que mi cuerpo la rechazara y por lo tanto deberían de quitarla y dejar mi pierna fija, o bien, una infección de hueso que en este caso cuesta que sane, o que simplemente no caminara igual, juntamente con esto había que contemplar que la rodilla derecha debía ser operada de la misma manera al año.
Pero había un problema, y es que estos implantes generalmente se colocan en edades de 45 años en adelante debido a que el ritmo de vida de una persona a mi edad impedía que la vida del implante durara lo que se pronostica que son de 10 a 15 años y con mi edad probablemente solo duraría 5 años lo que indicaba que en ese tiempo debía operarme de nuevo y así sucesivamente, es decir que me faltaban muchas más operaciones hasta el día que Dios decidiera llevarme con Él. Gracias a Dios en este hospital no pueden operar si no se presenta el caso a junta médica para que todos den su opinión y de esa forma autorizar la operación o no, Pedí mucho a Dios porque no se me hiciera ese implante y para mi sorpresa, solo él estaba de acuerdo, ya que todos se negaron y dijeron que debían verse otras opciones.
Gracias a Dios en el trabajo donde estaba tenía horario de tarde por lo que tenía las mañanas libres para hacer todas las vueltas de citas, exámenes, chequeos, etc.
Mientras tanto en el IGSS empezaban a hacerme los exámenes necesarios ya que por ser dos entidades distintas no se me permitía trasladar los exámenes para que fueran vistos en el otro hospital y así sucesivamente por lo que era sometida a una máquina de rayos X a tomarme hasta más de 20 radiografías de rodilla, cadera, columna, pie, fémur, tibia en distintas posiciones, parada acostada. Al final de cada sesión terminaba con dolor en todos mis huesos por estar tendida en una plancha de metal casi por una hora. Pero tenía que aguantarme, no quedaba más.
En el IGSS cuando comenté la propuesta del Dr. del Hospital de Ortopedia, todos pegaron el grito al cielo y me citaron para una junta Médica, para analizar mi caso y acordar que operación era la más apta para mí. Llegué el día acordado y habían por lo menos unos 15 médicos, se imaginan 30 ojos!! Jajaja nunca había sido evaluada por tanta gente jajaja era acosante, con una bata puesta y una licra. De todos los médicos solo había una doctora, horrible la verdad, viéndome caminar de un lado para otro, me acostaban en la camilla y empezaban el chequeo uno a uno, viendo la rodilla, preguntando cuantas operaciones me habían hecho y en fin casi media hora de chequeo y de entrevista donde las respuestas debía manejarlas a la brevedad ya que si titubeaba mostraba que no conocía del tema cuando ya manejaba los mismos términos médicos jajaja, creo que al final eso me ayudo, aprendí y quien más que yo para conocer del problema a grandes rasgos.
Al final me decían que me retirara para discutir el caso y a los 20 minutos salían diciéndome que me fuera a otra unidad, así desde abril hasta en octubre, con citas semanales. Era agotador, pero al final tenía que aguantar. Recuerdo que un médico me regaño y me dijo que porque no me había operado la pierna izquierda que el hecho de haberla dejado al tiempo había complicado la cosa y que ahora verían que hacer pues si seguía así provocaría un desgaste de cadera e incluso de columna por el desbalance mínimo al caminar, ya que por el mismo dolor hacía que metiera la pierna y esto hacía que se viera peor.
Mientras tanto en el Hospital de Ortopedia, el Dr. Luchando para cambiar de opinión a los otros médicos,  me enviaban a todas las unidades posibles, de rodilla, de pie, de cadera, de columna, agotador también. Y cada vez más decepcionada que el dolor seguía y no había respuesta ni solución. Era como jugar a la “papa caliente” típico juego donde alguien se voltea y empieza a tocar alguna pandereta o a aplaudir en lo que a un determinado grupo se le da un muñeco o una pelota y la van pasando, al final cuando la persona que esta volteada deja de aplaudir o hacer ruido a la persona que le quedo la pelota o muñeco se debe de retirar. Algo así estaban los médicos cada uno se pasaba la pelota pero el ruido nunca cesaba…
Días duros me esperaban, madrugando a las 4 de la mañana para salir al hospital, a veces aguantando hambre, el dolor y lo incomodo que era andar de un lado a otro y a eso le agregas que debía trabajar, y salir a las 8  de la noche para ir por mi hermana y llegar tipo 10 de la noche a casa, era exhausto cada día de cita.
Al final en el Hospital me dijeron que mejor buscara un seguro medico porque definitivamente gastaría mucho dinero con todas las operaciones que me faltaban. En medio de tanta vuelta siempre guardaba la esperanza que había solución y que no sería un implante, renunciaba a esa idea, aunque me deprimía porque era demasiado ya no quería sufrir, ya no, estaba cansada.
En el IGSS me dejaron hacer exámenes preoperatorios y me dijeron que había opciones las cuales iban en contra de la Artroplastia pero yo debía decidir, y estas eran: primero hacerme una limpieza de rodilla o Artroscopía, la cual consistía en una operación laser para limpiar algunos fragmentos de hueso que tenía en la rodilla y algunos ligamentos rotos que pudieran existir, segundo: una osteotomía correctiva en la tibia para enderezar la pierna y eso era todo y como tercera opción, el implante de rodilla pero eso yo lo debía de decidir, ya sería bajo mi responsabilidad.
Recuerdo que estaba desesperada, ya no aguantaba, no miraba solución a mi problema me decían que iban a ver qué era lo más conveniente pero al final yo tenía que decidir, algo difícil, por lo que un amigo de la universidad, me llamo y me dijo, Mel necesito vayas a la clínica de mi papá, el padre de este amigo es Traumatólogo y conoce al médico que me haría la Artroscopía, en caso me decidía por esta opción. Pedí permiso en el trabajo y a las 5:00 p.m. me esperaba el padre de mi amigo, en mi desesperación con los ojos hinchados de tanto llorar, muy amablemente me atendió y me escucho, vio mi Resonancia y pues muy sincero me planteo la situación, me dijo que aunque el implante era una controversia, médicamente podía decirme que si yo fuera su hija él habría optado por esta operación, pues comprendía mi sufrimiento, yo no deja de llorar pues era como hablar con mi padre, me dijo todas las ventajas que podría tener y que si en el IGSS harían esa operación pues que la aceptara, al final no gastaría nada y pues que confiara en Dios para que todo saliera bien. Me regalo unos dulces y me abrazo, me sentí tan bien, el panorama había cambiado, estaba decidida a hacerme esa operación, pero también estaba esperando en lo que Dios quería para mi, que al final sabía que todo iba a ser para mejor.
En el Hospital me habían dicho que la opción era la Artroscopía, solo que la máquina láser estaba en mantenimiento por lo que era mejor irme al IGSS. Desistí del Hospital y pues el 22 de octubre en una cita de rutina en el IGSS me dice el Dr. Bueno tus exámenes están perfectos, vieron si la unidad de rodilla prestaba una cama y al ellos decir que sí, me dejaron de una vez internada, ya ni me preguntaron nada, solo actuaron,  eso fue rápido!!  Bueno literalmente, pues habían pasado 10 meses desde mi lesión. Me quedé y pues como no me cuesta hacer amistades jajaja me hice amiga de unas grandes personas que estaban por distintos problemas esperando a ser operadas. El día martes 26 de octubre estaba lista para ir a sala, gracias a Dios me pusieron anestesia general pues yo así lo solicite, la operación todo un éxito! Al parecer tenía mis ligamentos rotos y un Menisco metido entre la rodilla por lo que estaba masticándose entre mi rodilla y ese era el intenso dolor.  Y la verdad después de la operación nada de dolor, entré casi arrastrando la pierna y salí caminando muy bien, es una operación tan sencilla en comparación de las otras que me han hecho, incluyendo que las heridas (dos) son mas chicas que una moneda de 5 centavos casi del tamaño de la yema de un dedo, esta había sido una caricia para mi jajaja, la verdad no me arrepiento de haberla hecho, ya este 26 de octubre cumplo un año y puedo decir que hasta corro jajaja pero no me excedo tampoco. Al final valió la pena que me la hiciera, tanto así que cuando camine sin el dolor jajaja hasta lo extrañe jajaja y gracias a esta operación ya puedo usar mis zapatos altos, y tranquila, eso si no camino mucho con ellos para evitar alguna lesión. Si padecen de ligamentos rotos o dolores fuertes en la rodilla se las recomiendo, muy buena.

jueves, 6 de octubre de 2011

Recobrando mí Fe

Triste y desconsolada me fui a casa de mis tíos, donde vivía, les comente que era lo que pasaba y quedó allí, como tradición por ser 14 de septiembre me fui a ver a mi primo quien tocaría en la banda de guerra del colegio donde la mayoría de primos habíamos estudiado, así que era necesario distraerme.
Bajo la lluvia, en una tarde noche disfrutaba de los bombos, redoblantes, trompetas, lira, las notas que interpretaban el himno del colegio, que tan solo recordarlo se me eriza la piel. Ver a mis ex compañeras del colegio fue aún más gratificante, todas con una historia nueva que contar, asombradas porque ya algunas estaban casadas, otras se habían dedicado a estudiar y otras a trabajar, ver algunos de mis compañeros de colegio de las otras carreras y también a los catedráticos, en verdad era una sensación agradable. Ese día llegamos a la casa como a las 12:00 p.m., todos cansados por haber caminado como 15 cuadras jajaja y se imaginan, yo estaba  con el dolor de mi pierna, mojados todos por la lluvia, pero al final era otra experiencia y por lo tanto me aguante, pues nadie me había mandado a dar la caminata jijiji,
Al siguiente día era el otro desfile y pues había que levantarnos temprano, yo no podía ni caminar, aún así hice mi mayor esfuerzo y me fui de nuevo, el dolor o se calmaba o daba más, pero no me iba a quedar encerrada en casa.
Durante el trayecto y la larga caminata iba disfrutando de cada una de las interpretaciones de la banda y venían a mi muchos recuerdos, que juntamente mis ojos se llenaban de lágrimas sin poder contenerme y pensaba, no puedo quedarme así, sé que hay una solución, este dolor que siento no puede seguir así, observaba que muchas personas me veían caminar curiosamente y simplemente dibujaba una sonrisa en mi rostro para hacer de cuenta que su mirada juzgona no me intimidaba aunque por dentro eso me destrozaba, pues era tanto el asombro de las personas que se paraban a verme y a veces se volteaban para asegurarse de que estaban viendo bien, nunca me vi caminar pero tampoco creo que fuera un bicho raro para que fueran tan denigrantes al verme de esa manera…
Medite y pensé que algo tenía que pasarme, ya me había cansado de estar así, de que la gente me viera, de que me limitaran a hacer cosas cuando yo sabía que podía, a que generara lastima de personas que no sabían absolutamente nada de mí y que se compadecían solo por verme con cicatrices en mis piernas y lo más evidente la gracia que los médicos habían hecho en mi lo cual por la torsión era inevitable dejar de ver.
En ese tiempo asistía a una iglesia evangélica, al principio por obligación, (me avergüenza decirlo pero es la verdad) era una especie de requisito para vivir con mis tíos y ni adivinan que… no había otra opción así que o íbamos o íbamos, alguna otra opción?…. Pues parece que no jajaja… pero como en varios lugares a donde voy o me presento, algo la gente ve en mi que no sé que es, pues aún sin compartir con los jóvenes de la iglesia me identificaban tan bien y me tenían un afecto muy especial, este afecto no era de lastima, era más que eso y pues la verdad me sentía muy amada.
Recuerdo que para el mes de septiembre estaba la emoción de muchos jóvenes pues en octubre se celebraba un campamento el cual ya me habían invitado pero como mencione estaba casi a la fuerza me era indiferente participar. Fue tanto lo que insistieron que viéndome en la situación que me encontraba de casi depresión y pensado que algo debía hacer, me atreví a ir, me apunte y pues ya a una semana del campamento la emoción me invadió pues algunos de mis primos irían y el panorama pintaba que lo pasaríamos genial, lejos de lo espiritual que sería yo iba con curiosidad y nervios a la vez, pues nunca había asistido a algo similar.
Se llega el gran día y pues fue un viernes por la noche, todos con maletas listas alrededor de unos 100 jóvenes, era impresionante la energía que se sentía y pues no sé por qué razón cuando llegamos al lugar, recuerdo que fue carretera a Antigua Guatemala, en un lugar llamado Monte Elim, sentí la necesidad de entregarle a Dios mi sanidad, que fuera Él quien tomara control total ya que de todas las operaciones solo había sufrimiento y no había una respuesta positiva totalmente.
Recuerdo que fue la bienvenida, entre lagrimas, euforia, gritos, saltos y con toda la adrenalina que jóvenes entre 13 a 30 años puedan reflejar nos agruparon y cada uno debía trabajar en equipo para el final del campamento premiar al equipo ganador, totalmente retador jajaja, esa noche luego de asignarnos la cabaña nos fuimos a dormir ya que a las 5:00 a.m. debíamos levantarnos para bañarnos con agua fría jajaja parecía que era un campamento militar pero saben qué? Era definitivamente una experiencia única y emocionante.
El sábado por la mañana fue de mucha actividad física entre devocionales y recesos cortos se había llegado la tarde y se escuchaba de un Pastor que a pesar de su corta edad era muy bendecido por Dios, todas la jovencitas murmuraban que además de jovencito era muy guapo y soltero jajaja y claro eso lo hacía más interesante, él estaría dando una plenaria el día domingo por la mañana. El sábado por la noche se realizo una cena de gala que fue algo muy especial, casi puedo decir que experimente el abrazo de un Padre maravilloso, fue una noche increíble, llena de muchas emociones y a la vez sintiéndome muy amada y comprendida.
El día domingo tal cual lo habían anunciado todos a la expectativa cuando se llegó el momento, si! nos presentaron al que daría la última plenaria antes del almuerzo y saben? era justo como me lo había recetado el Doctor… ah no si no estaba enferma verdad? Jajaja es que la verdad era muy guapo jijiji. Dio inicio la plenaria y pues dijo que esa vez sería algo distinto, que Dios le había enviado con un propósito. Así que todos nos encontrábamos a la expectativa, nos llamo al frente e inició una oración y entre música de fondo todos nos quebrantábamos al sentir algo muy especial, puedo decirles que en lo personal no creía en nada de eso, pero el dolor de todo lo que había padecido era más fuerte que mi incredulidad y pueda que a algunos se extrañen de lo que les vaya a contar y otros reafirmen su fe, no lo sé.
Continuo, eran  como las 10 de la mañana y en medio del calorcito rico y la emoción de lo que sucedería todos quebrantados y yo pensando en mi sanidad, había tenido la oportunidad de escuchar miles de testimonios pero nunca había sido testigo de ninguno y menos ser yo la protagonista principal, já! Algo definitivamente emocionante. Se fue desarrollando el tema y junto con el empezó a sentirse algo especial. Recuerdo que a media plenaria el dijo, acá hay alguien que tiene un problema en su columna necesito que venga aquí conmigo. Todos me voltearon a ver, yo sabía que mi problema no era de columna, aunque cabe mencionar que por la misma diferencia que tenía en la pierna derecha por el acortamiento debido a que había sido la pierna más operada y pues la diferencia era de casi 4 dedos más pequeña que la izquierda, hacía que mi forma de caminar pareciera como que tenía polio, pero gracias a Dios no era así, y nadie sabía en realidad de mi historia así que conscientemente no pase, pues no era ese mi problema, a los pocos segundos paso una chica que la verdad no parecía que tuviera algo en su columna, llego al frente y cuando él le pidió que levantara sus manos y juntara las palmas de sus manos, no le llegaban tenía una diferencia, es decir las yemas de los dedos de una mano le llegaban a la mitad de la otra mano, él argumentó que tenía una dislocación en su columna y solo haló un poco el brazo y sus manos inmediatamente se juntaron. Wow!! Todos nos quedamos asombrados y ella lloraba y daba gracias a Dios, al ver eso me puse a llorar pues no lo podía creer y dije dentro de mi “Dios si la sanaste a ella porque no puedes sanarme a mí, tu sabes bien por todo lo que he pasado, y solo te pido que me sanes, yo no me iré de acá sin tu sanidad, y no sé que tenga que hacer pero quiero eso que le diste a ella, si a ella la sanaste porque a mí no, que tiene ella que no tenga yo” se imaginan, en mi desesperación yo pedía y reclamaba, ahora lo analizo y se me vienen miles de pensamientos en mi cabeza como imagino a ustedes también.
Para mi sorpresa nos mandó a sentar a todos y mi corazón se puso triste pues pensé que no era merecedora de un milagro de Dios, me sentí tan frustrada pero aún así muy en el fondo la esperanza gritaba y decía espera… transcurrieron como 20 minutos y en efecto empezó otra vez a decir “Dios hoy te dará tu milagro, no te iras de acá con las manos vacías, Dios ha cuidado de ti y tiene un propósito en tu vida.” Esas palabras hacían click en mi mente y corazón y estando a la espera nada más de ser llamada, me deje de llevar por los instrumentos que ejecutaban una melodía mientras él hablaba, con lagrimas en mis ojos y agradeciendo por algo que aún no tenía, escucho lo siguiente: “Aquí hay una chica que tiene un pie más pequeño que el otro” en medio de llanto, con ojos cerrados dije, Dios mío y yo lo que tengo es una pierna más chica, porque no dices que es una pierna y así paso yo… volvió a repetir,  “Aquí hay una chica que tiene un pie más pequeño que el otro, que pase ya” volví a decirle a Dios que lo mío era una pierna no un pie, jajaja que ingenuos solemos ser y como es que a veces necesitamos escuchar las palabras tal cual y peor aún queremos las respuestas tal cual cuando cambia una palabra o incluso una acción decimos que no es para nosotros… Aún así seguí pidiendo a Dios y fue la tercera vez,  “Aquí hay una chica que tiene un pie más pequeño que el otro” entonces como que reaccioné y dije “Dios! Y si esto es para mí…. Y  si no…. Bueno si es para mí o no igual allí te voy” Recuerdo que me puse a llorar, a reír, a gritar creo, parecía loca y tal vez algunos digan que loca jajaja pues la verdad no estaban en mi lugar, tal vez hasta habrían hecho lo mismo jajaja, recuerdo que mientras caminaba hacia al lugar donde tenía que llegar todos se paraban y volteaban a ver y agradecían a Dios, yo lograba ver sonrisas y lagrimas, pero mi corazón iba a mil, justo en este momento no puedo contener mis lágrimas, se imaginan? Después de tanto sufrimiento al fin Dios haría algo, y no es que no lo haya hecho es que estaba probando mi fe, estaba amándome como sólo Él lo puede hacer, de una manera tan especial. Pase al frente y de inmediato el pastor sabía que mi problema no era un pie, pidió una silla y dice “siéntate y quiero que todos vean esto, sé que todos estaban esperando por este milagro” y pues muchos rostros empapados de llorar, otros con expresiones de asombro, otros alegres, y yo agradeciendo por lo que iba a suceder, levanta mis dos piernas y ve que ciertamente había una diferencia de 4 dedos de acortamiento en la pierna derecha, por lo que empieza a halar como mi tenis (eso creí que estaba halando, la incredulidad como siempre!) pero aún así no lo podía creer, en cuestión de segundos lo que para los médicos les había costado casi 5 operaciones a Dios le había costado segundos…. No creen que es un motivo para estar agradecido, tal vez no lo comprenden pero recibir un milagro era un gran regalo, sin dolor, sin gasto, sin exámenes previos, sin puntos, no estaba quitando, estaba agregando!! Lloré, lloré como niña, me sentí tan alegre, tan bien, ya no caminaba de esa manera extraña, ya no me verían por como caminara, ese fue uno de los más grandes regalos que pude recibir y aunque la pierna izquierda aún presentaba cierto problema no importaba, el dolor de la fisura se había ido, y adicional tenía una pierna pareja y hasta la fecha!!! Dios es grande y solo bastaba creerle.
Cuando nos dirigimos a almorzar todos llegaban conmigo y me abrazaban, no lo podía creer, me tocaba mis piernas y miraba al cielo, aún recuerdo esa sensación y a la fecha mis piernas están exactas, todos me decían que de seguro era muy especial para Dios para hacer tal milagro, yo lo creía y lloraba, me sentía tan inmerecida a la vez. Recuerdo que fuimos a empacar después de almorzar y nos preparábamos para retornar a casa, no dejaba de llorar, no de tristeza sino de alegría de cómo iba a darle la noticia a mi familia. Una prima que fue la única que al final pudo ir al campamento me abrazaba y no lo podía creer.
Llegamos a la ciudad y cuando vimos a nuestros familiares esperando por nosotras, preguntan cómo nos había ido, y solo logre decirles que necesitaba hablar con todos, al llegar a casa llame a todos, y llegaron  primos, tíos, abuela, hermana y les conté el milagro, no dejaban de derramar lagrimas, y agradecer a Dios, ellos sabían de todo lo que me había tocado pasar y definitivamente esa era una gran noticia, hubo muchas personas que después de allí, en otras ocasiones se burlaron de mí, me dijeron que eso estaba en la mente, pero en mi corazón se que no es así, se que  hay un Dios que puede hacer eso y mucho más, así como sano a ciegos y paralíticos en el tiempo que Él estuvo en la tierra también podía hacerlo ahora. Les comparto esta etapa porque quiero que en este viaje vean que mi historia no es tan triste como parece, tiene buenas, muy buenas noticias, es acá donde empieza una nueva etapa en mi vida, es acá donde recobro mi Fe!!!

miércoles, 5 de octubre de 2011

La Esperanza Frustrada VI

En agosto de 1998 mi abuelita paterna no aceptaba que estuviéramos viviendo solas, por lo que se las arreglo con mi madre y con unos tíos para irnos a traer a Chiquimula y empezar a vivir de nuevo en la capital con ellos. Fue una separación algo difícil pero ya estaba dicho y como adolescentes obedientes debíamos de aceptarlo jajaja (se lee tan santas) jajaja pero si lo somos, muy tranquilas, no santas pero tranquilas la verdad hasta la fecha.
La intención de mi abuelita era hacer el último intento con un médico que ella se había enterado, trabajaba en el Hospital de Ortopedia y Rehabilitación Jorge Von Ahn y pues por ser un hospital estatal no cobraban honorarios médicos ni gastos de hospitalización, me convenció que me operara que ella tenía fe en que sería la última vez y como dice el dicho “nunca digas Nunca” pues accedí jajajaja pero en contra de mi voluntad ya que además tenía que levantarme a las 4:00 a.m. para estar a las 6:00 a.m. en el hospital para que se me atendiera y me examinaran.
Ya mi abuelita había arreglado que me operarán y era un hecho, (mi abuelita, una mujer admirable que no se da por vencida, luchona y perseverante como ella sola) se hicieron todos los tramites preoperatorios y allí iba yo de nuevo a operarme, jajaja recuerdo que lo primero que pregunte al  doctor fue “disculpe doctor que anestesia me pondrán” jajaja quien se preocupa por eso? Jaja pues YO!! No quería que me pusieran la dichosa inyección en la columna o en términos médicos “anestesia local”, mi fobia es dejar de caminar y sentía que esa aguja me haría algún mal, me contesto “pues eres la primera paciente que pregunta eso y por tus nervios definitivamente será anestesia general la que te colocaremos” jajajaja salí con una mega sonrisa jijiji porque no me pincharían la espalda (ya les dije que me dan miedo las agujas ¿cierto?)
Bueno pues como se acordó a las 2 semanas me interne y todo normal, me operaron y gracias a Dios respondí bien, mi recuperación fenomenal pero… yo creo que ya se imaginan el resultado cierto… Si!!! Volví a quedar mal! Y pues ya no, dije que ya no más… ya estaba cansada de lo mismo, y hoy si era en serio… Bueno eso creía, en ese año empecé a ver mis posibilidades y no a lamentarme de lo que ya había pasado y pues como dirían en pocas palabras me resigné.
Me gradué de secretaria bilingüe en el “Colegio Evangélico Mixto la Patria” y a principios de enero inicié a laborar como maestra de diversificado en un colegio ubicado en la zona 1.
En el año 2001 inicie un nuevo capítulo de mi vida, mi carrera universitaria, mi sueño, graduarme de Comunicadora, así que trabajaba en la mañana y por la noche me dirigía a la universidad. Recuerdo que para semana santa de ese año por un movimiento giratorio me fisuré la rodilla derecha… movimiento giratorio? Así de sensibles estaban mis huesos? Pues lamentablemente si, por lo que acudí al médico que me había operado la última vez y me dijo que enyesaría la pierna a ver que resultado tendría. Según dicen los médicos una fisura no pega, por lo que a veces es necesario fracturar el hueso ya que los dolores de una fisura no desaparecen, já! Vaya si no los sentía, pasé 15 días con yeso trabajando así, con la bota de yeso que iba desde el muslo hasta el tobillo, con un dolor intenso cada vez que subía un autobús para trasladarme a mi lugar de trabajo. Y pues a los 15 días que me retiran el yeso, nada, todo un fracaso.
Pasé todo ese tiempo así con el dolor, tanto que me agarraba de las paredes cuando iba caminando porque el dolor era justo en la rodilla y sentía que no podía caminar más. Para continuar con mis aventuras, viniendo un día de la universidad, debo mencionar que salía a las 6 de la mañana de mi casa para mi trabajo, de allí salía a la 1 y me iba directo a la universidad a veces comía algo formal y otras veces con una botella de agua pura y una galleta era más que suficiente ya que mi sueldo era de Q. 1,000.00 mensuales y pues mi mamá me ayudaba con mis pasajes y el pago de la U, pero no alcanzaba para tanto y pues salía de la misma a las 8:30 p.m.  llegaba a mi casa tipo 10:30 u 11:00 de la noche, a veces me tocaba caminar casi 8 cuadras sola en toda la calle martí o a veces solo caminaba 2 cuadras pero llegaba mucho más tarde, así que todo dependía de cuan cansada estaba para decidir cuanto caminar. Recuerdo que a mediados de junio, me subí a un bus y se sentó a la par mía un señor que iba en estado de ebriedad tanto así que casi me pego, asustada me logré bajar y cuando iba caminando para mi casa un hombre venía en el otro lado de la calle, al estar casi a la misma distancia de una calle a la otra se atravesó y me dijo dame todo lo que tengas, yo no cargaba más que unos Q.5.00 en monedas y metí mi mano en el pantalón y se las di el al verme me dijo sos mujer!! Jajaja pues obvio que era mujer, pero es que lo que sucedía es que por todo lo que me tocaba caminar, al salir del colegio me quitaba mi uniforme, me ponía jeans, una playera, sudadero, y tenis además me recogía todo el cabello y a veces me ponía una gorra, además en ese tiempo usaba gafas, y llevaba un enorme bolsón con todas mis cosas  (cabe mencionar también que el dolor de las rodillas no me permitía usar zapatos altos) y adicional tenía que correr las camionetas jajaja toda una aventura cada día. Entonces el hombre pensó que yo era hombre, y cuando me vio bien lo que hizo fue golpearse la cabeza contra la pared y decirme “yo nunca he asaltado a una mujer” jajaja menos mal y era un ladron caballeroso! jajajaja, pero igual aproveche el hecho que estaba golpeándose contra la pared, le tire las monedas y me fui corriendo a mi casa, casi con el corazón en la mano.
Al llegar a casa mi primo salio con un bate para irle a pegar pero ya no lo encontró, al siguiente día le llame a mi mamá para contarle por teléfono, pegó el grito al cielo y pues me dijo que dejara de trabajar y que me  pasara a estudiar en la mañana así lo hice. Aún con el dolor de mi pierna decidí  buscar un especialista que escuché era muy bueno. (como todos los que ya había escuchado jajaja)  
Recuerdo que llegue un 14 de septiembre a su clínica sola (cosa que nunca hacía, siempre iba acompañada pero esa vez no había quien lo hiciera) y pues me dice, “Creo que su rodilla necesitará una artroplastia, (implante de rodilla) y el implante en este momento tiene un costo alrededor de Q85,000.00 más gastos de hospitalización, etc.” jajaja salí con más dolor de la clínica y no precisamente de la rodilla jajajaja sino que también del corazón y del bolsillo ya que la consulta me había costado en ese tiempo Q 150.00, y pensando de donde sacaría yo todo ese dinero!! Estaba loco!

martes, 4 de octubre de 2011

Esperanza Frustrada V

Luego de cinco años, regresamos con el médico, pensaba que el tratamiento que me había colocado sería de ver los avances con el tiempo, pero…. No se vio nada, sería que se verían al quitar las grapas? No! El tratamiento falló!! Bueno y como siempre otro plan y opción… otra vez a operarme hacer osteotomía en ambas tibias y adicional extraer las grapas… Otro proceso más, y la paciencia cada vez más lejos, la esperanza perdida pero muy dentro, pero muy dentro la vocecita que decía esta es la última vez, creo que era mi deseo de quedar bien quien me decía eso, al final le escuche y accedí a operarme, dicho sea de paso debía ser en el mes de octubre otra vez ya que no podía descuidar mi carrera y mi madre saldría de viaje sin una fecha de retorno.
Esto se complicaba cada vez más, ya que en el año 1995 nos habíamos mudado a Chiquimula por lo que el viaje de retorno sería eterno.
Para variar, el médico se sentó a platicar conmigo indicándome lo siguiente: “Bueno Princesa, esta será la última operación que yo te realizaré, la verdad no puedo hacerte sufrir tanto y pues no soy quien para luchar contra la voluntad de Dios, así que si no quedas bien ya será porque Dios así te quiere.” Mis ojos inmediatamente se llenaron de lagrimas pues eso indicaba que, toda oportunidad posterior si no quedaba bien, estaba eliminada… Aún así me operé siempre en el Hospital Ixchel, el mismo procedimiento, a los 2 días me dieron de alta y pues me regresé a Chiquimula a esperar el resultado a los 3 meses, se imaginan? ¡¡¡En medio del calor y con yeso!!! Lo peor! jajaja pero tenía una ventaja, me consiguieron una silla de ruedas y mis hermanos y uno que otro amigo me agarraban de su diversión haciendo carreritas conmigo en la silla, jajaja que recuerdos, y yo que no podía decir que no… tanto así que en una de esas me caí de unas gradas, cuando ya me faltaba una semana para que me  retiraran el yeso, recuerdo que me puse a la orilla de la puerta de mi casa y habían un gradita más la acera y otras 4 gradas hasta dar a la calle, y pues viendo quien venía, ya que habían quedado de ir por mi y nunca llegaban, así que me asomo y para abajo!! Jajaja el susto fue enorme y a la vez chistoso pues la silla de ruedas salió para un lado, las tablas que sostenían mis piernas por otro lado y yo jajaja encima del carro de mi madre que gracias a Dios lo había dejado estacionado frente a las gradas, toda la gente de la cuadra salió a levantarme y bien como dicen entre más te sobreprotegen más vulnerable te vuelves y por consiguiente lloras, si habría estado sola me habría levantado de alguna forma sin que se dieran cuenta jajaja pero fue inevitable y en cambio me puse a llorar jajajaja que episodio.
Ven no toda mi historia ha sido aburrida jiji pero también debo confesarles que gracias a que hay algo que se llama intuición que por lo que ahora comprendo la he tenido como muy desarrollada,  pues intuía que una pierna no estaba bien, eso lo supe desde el momento en que pude sentarme a ver mis piernas enyesadas notaba que la rodilla izquierda no estaba alineada perfectamente con el tobillo, era extraño pues en los rayos X si se veía perfecta…
Se llegó el gran día, y pues viajamos a la capital a la clínica del doctor y pues listísima para ver el resultado juntamente con un sinfín de emociones, nervios, temor, alegría, etc. Extraen el yeso y lo que intuía en efecto era cierto había dejado la pierna izquierda con la rodilla hacia afuera y el pie hacia adentro, ajá y el doctor ya había dicho que no me operaría más y obvio como reconocer su error, cuando la operación había fallado por un mal cálculo, y de ninguna manera se haría responsable de hecho no lo hizo, se le pago completo y el no fue ni digno de disculparse, simplemente ya estaba dicho que no me operaría más.
Le dije a mi madre que NUNCA más me operaría, ya que las palabras del doctor de que Dios me quería así habían logrado convencerme. Pero será que esa era la voluntad de Dios? Que dicen ustedes? Para mí en ese momento si fue la voluntad de Dios, me di por vencida. Aún así como dicen “el show debía continuar” mi madre partía el 3 de enero de 1998 y pues debía mostrar fortaleza y que todo estaría bien durante su viaje. Continúe mi carrera y pues nos quedamos viviendo con mi hermana quien ese tiempo yo de 17 años y ella de 13 debíamos de salir adelante sobreviviendo con el dinero que mi madre había dejado con un tío para que se nos diera diario.

lunes, 3 de octubre de 2011

La Esperanza Frustrada IV

El doctor algo confundido y mis padres aún más pues dijo que examinaría mi pelvis, por lo que mando a hacer una serie de exámenes para ver si no el problema se originaba allí en la cadera, de hecho según las radiografías indicaban que si, que tenía la cabeza de ambos fémures un poco bajos por lo que era necesaria según el médico una cirugía en cadera para elevar ambos huesos que son los que encajan en la cadera para incrementar aproximadamente 5 centímetros.
Mi padre, un hombre ejemplar y muy respetuoso me preguntó que si estaba de acuerdo con dicha operación, recuerdo que le dije que no, a pesar de mis 11 años asimilaba bien la situación y pues aunque eran mis padres los que decidían yo siempre opinaba respecto a los procedimientos que realizarían involucrándome en cada proceso, al final yo era tanto la beneficiada como la perjudicada.
Ese día le comenté a mi padre, que prefería mil veces quedar del tamaño que fuera antes de quedar en una silla de ruedas, que sencillamente no confiaba en que el operar la cadera ayudara de algo si era evidente que el problema iba más allá de crecer 5 centímetros…
En la siguiente consulta mi padre hablo con el médico indicándole que no estaba de acuerdo con dicho procedimiento y pues evaluaron otra opción, la cual consistía en realizar una cirugía en las rodillas para insertar unas grapas las cuales detendrían el crecimiento de un lado de las mismas y al momento de que mi hueso creciera, ambas piernas crecerían de forma normal. Según el médico aún quedaban 7 años para que mi hueso creciera normalmente por lo que estábamos en buen tiempo.
Necesito explicarles este punto: La teoría del médico en ese momento era correcta, de hecho sin necesidad de realizarme tanta osteotomía mi hueso tarde o temprano dejaría de crecer por lo que la enfermedad se estancaría y pues la clave era esperar la edad correcta para operar, la cual consistía en hacerlo a la edad de los 17 años para que la corrección fuera definitiva, pero eso lo he llegado a saber recién, pues todo esto me ha llevado a indagar del porque no tengo una solución, temas que poco a poco iré desarrollando y comprenderán mi punto de vista y mis conclusión.
Continuando, mi padre accedió y pues se programo la operación para mediados del mes de octubre del año 1992.
De lo que les hablaré ahora no tiene nada que ver con las operaciones pero definitivamente vino a afectarme grandemente, algo que inevitable aunque no seré muy explícita ya que tengo un capitulo para ese tema especialmente.
El 12 de octubre mi padre fallece en un trágico accidente, un golpe duro para la familia y para mí fue el peor de los momentos, esto supero a todos esos episodios de dolor de tanta cirugía, con 12 años de edad perder un pilar importante en mi vida era lo peor. Mi madre tenía que ahora tomar las riendas de la situación y ser quien debía tomar el papel de padre y madre para los momentos que aún esperaban…
Se habló con el doctor y pues se reprogramo para el 03 de abril del año 1993 en efecto para esa fecha el médico indico que era una operación muy sencilla donde al siguiente día ya podía caminar.
Se llego la fecha y pase por una crisis algo difícil por el hecho de no tener a mi padre a mi lado me sentía tan sola e incompleta, desee no despertar de esa operación, ya que su ausencia estaba afectándome grandemente pues lamentablemente por la edad la cual atravesaba estaba teniendo episodios de rebeldía con mi madre y pues era difícil enfrentar todo esto sola sin el apoyo de mi padre.
Para mi sorpresa cuando desperté de la operación el dolor que tenía en las rodillas era intenso, tanto que no podía mover un solo dedo, yo pegada de gritos confundida, pues el perfectamente me había dicho que al siguiente día podía caminar hasta jugar foot-ball, empecé a maltratarlo a decir que lo odiaba que era un mentiroso, cuando de pronto se abre la puerta de mi habitación y mi familia mientras tanto tratando de consolarme diciéndome que no me moviera cuando entra el doctor, y pregunta tiernamente ¿Cómo estas princesa? A lo que le respondo “lárguese de acá, mentiroso! Lo odio, es un mentiroso, me dijo que no dolería y no aguanto el dolor, váyase, no lo quiero ver, doctor malo, lo odio” jajajajaja el pobre doctor se puso de colores y lentamente empezó a retroceder mi familia no sabía si hablar o que hacer se quedaron callados y yo seguía alegando pues entre el efecto de la anestesia y el dolor no podía coordinar lo que hablaba, sé que en perfectas condiciones no le habría gritado y mucho menos decirle eso, pero sucedió y no puedo cambiar ese episodio, jajajaja
Pase toda la semana santa con dolor, no podía doblar las piernas, no podía dormir, no tenía fuerza en ninguna de las dos piernas, era frustrante y doloroso, enfrentar esta situación sin el apoyo incondicional de mi padre, que se que él me habría consentido a morir como él lo sabía hacer, mi madre lo hacía pero se le agotaba la paciencia jajajaja
Lo difícil fue cuando llegue a la clínica del médico a retirarme los puntos, pues me vio y me dice, “ah bueno con que me odias, ya no me quieres, me maltrataste” jajajaja no sabía dónde meter la cara de la vergüenza pero ya las palabras habían sido dichas y no podía hacer más que reírme y decirle, usted me dijo que no me dolería y si me dolió más que las anteriores operaciones, el dulcemente sonrió y me dijo que no había problema estaba bajo el efecto de la anestesia y era muy normal que lo haya tratado de esa forma. Por lo que procedió a quitarme los puntos y dijo que en un par de semanas ya estaría lista, que había que esperar hasta cumplir mis 17 años para extraer las grapas o lañas y hasta entonces se vería el resultado…. Pasaron 5 años y ni saben que paso?... Vean el siguiente capítulo mañana para saber el resultado jajajajaja…. ;)

domingo, 2 de octubre de 2011

La Esperanza Frustrada III

En ese año 1990 mi padre se enteró de un médico muy reconocido a nivel nacional y pues decidió llevarme, recuerdo que cuando vi al doctor que por cierto tenía un aspecto algo simpático a pesar de ser ya una persona mucho mayor que mi papá, pues me agradaba y me encariñe con él, tanto así que lo maltrate… jajajaja pero esa es otra historia…  Bueno como todos los médicos debía de verme las piernas para hacer el chequeo de rutina, y pues evidentemente el problema tenía solución, argumento, y pues la operación ahora consistía en una osteotomía en fémur y tibia, o sea que… me iría peor que las tres operaciones anteriores… bueno no había opción.
Se hicieron los trámites preoperatorios y esta vez me operarían en el Hospital Ixchel, recuerdo que me internarían a la semana después de salir de clases por lo que mis padres planificaron unos días para ir de paseo a Morales Izabal de donde somos originarios (bueno también somos de Chiquimula jajaja) recuerdo que ya venía lista con mis cosas para ingresar al hospital, por lo que  me quedé donde mi abuelita en su apartamento pues al siguiente día  a las 6 a.m. debía salir al hospital. Se hizo todo el ingreso al hospital, muy pequeño y a la vez bonito, como requisito debía estar un día antes de la operación por lo que mi familia gustosamente iba a visitarme y recordábamos tiempos de infancia de mi padre, las horas de visita se hacían cortas y la alegría de estar compartiendo con ellos era sin duda una experiencia agradable. Esa vez recuerdo que me ingresaron al quirófano a las 7 a.m. y pues fue un poco más dura la operación ya que me enyesaron desde las costillas, parte del muslo hasta la punta del pie, dejando apenas descubiertos los dedos de mi pie y adicional con un palo atravesado de la rodilla a mi cadera para que me impidiera sentarme ya que según el médico por el corte del fémur esa era la mejor opción, y si a eso le agregamos a que por un mal procedimiento  al momento de que tomaron los rayos X después de la operación resulta que no había quedado bien la pierna por lo que al siguiente día me volvieron a ingresar al quirófano para hacer una especie de corte en el yeso específicamente en la rodilla pero en el lado inferior para halar el hueso sosteniendo el fémur y tibia y hacerlo como quien toma un alambre y lo intenta cerrar, colocaron nuevamente el pedazo de yeso que era como un bocado según indico el Dr y volvieron a enyesar solo en esa parte.
Transcurrieron otros tres meses y el resultado final… tararán….. el mismo!!! Jajajajaja solo con la pequeña diferencia que corrigieron el fémur derecho, el bocado que sacaron para hacer la corrección después de la operación, quedo inserto en mi piel por lo que me quedo una cicatriz mayor en la rodilla y me dejaron un acortamiento de casi 3 dedos a diferencia de la pierna izquierda, ah… pero eso no era suficiente, por el mismo esfuerzo que la pierna izquierda estaba haciendo al soportar sola todo el peso de dos piernas, pues empezó a desviarse por lo que ya para el año 1992 mis piernas se veían de esta manera >)  demasiado, cierto? pero eso no acaba alli...

sábado, 1 de octubre de 2011

La Esperanza Frustrada II

Se imaginarán el asombro de mis padres y el mío al ver el resultado del primer fallido intento, ya se lo sospechan cierto? Si, lamentablemente debían operar de nuevo, para hacer la corrección de otro problema… el famoso Valgo, bueno y pues para eso como se conseguiría? Claro con otra operación, otros análisis, otro gasto, otros tres meses… así de sencillo como decirlo… esa no era la realidad.
Bueno, pues como era de suponerse se programo la operación… ah, pero ya no sería para vacaciones de fin de año, esta vez sería en el mes de junio… ¿Qué? ¡Sí! Así de sencillo, no sé si era porque el doctor necesitaba de urgencia el dinero que argumentó que la operación era urgente, (luego ustedes se darán cuenta de que no precisaba tanto como el aducía) o es que en verdad era urgente.
Recuerdo que estaba en 4to primaria, mis padres hablaron con mis profesores y pues ellos tuvieron que acceder no había otra opción, únicamente que se debía pagar esos meses de colegiatura porque supuestamente regresaría después de la recuperación. (esa era la idea)
Bueno como ya les describí todo lo que me da en las gestiones pre-operatorias ya no entrare en detalles jajajaja. En esta ocasión mi padre no podía pagar en el Hospital Bella Aurora, por lo que se decidió internarme en el Hospital de la Fuerza Aérea. Siempre en habitación  semiprivada y pues ya todo listo para la operación, ingresé a sala y pues gracias a Dios mi recuperación post operatoria muy exitosa, como ya sabía a lo que iba estuve un poco relajada, no crean que mucho tampoco… jajajaja me regresaron a mi casa a los tres días y pues mi recuperación todo un éxito, solo que esta vez el doctor no estaba dispuesto a esperar hasta los tres meses para ver el resultado por lo que me volvieron a internar y me ingresaron a sala para quitarme puntos y cambiarme yeso, pero había un pequeño detalle… La operación había fallado. A pesar de tener 10 años ya casi cumplidos debo confesar que mi deseo por estudiar se acabó, mis padres pagaron una profesora para que fuera a mi casa a darme clases mientras terminaba mi recuperación pero fue de más, para variar perdí el año. No era fácil para mí lidiar con tanto, y encima el dolor y el esfuerzo de cada operación sin saber que era la 3era de muchas más… Mi familia me apoyo miles, pero ni todo ese apoyo podía superar el sentimiento que atravesaba, me sentía tan confundida, para empezar nunca fui una niña deportista, porque los médicos me lo habían prohibido y aunque yo deseaba ser como una niña normal las condiciones me lo impedían, por lo menos me queda la satisfacción que cuando estaba en preparatoria (grado escolar de pre-primaria) fui la reina del colegio, mi padre se sentía todo un orgulloso de ver que su hija era la Reina del colegio!! Jajajaja que recuerdos, ven no todo es tan malo en la vida…
Continuando, pues me prive de muchas cosas como participar en los desfiles del 15 de septiembre, eventos de gimnasia, todo lo que implicaba mostrar mis piernas no porque fueran feas jajajaja sino por las cuatro cicatrices que ya aparecían en donde dos de ellas estaban remarcadas, algo así como Ctrl + N jajaja hay que ver el lado alegre de las cosas, y disculpen que me ría pero soy como muy expresiva y es que no me han visto hablar algunos dicen que casi hablo con los ojos jijiji pero sé que así soy linda! Jajajaja. En fin con todas esas limitaciones y peor aún el hecho de que había perdido un año escolar, la frustración de otra operación fallida, no creen que era justo que me sintiera así… Pues parecía justo pero no podía dejarme vencer.