domingo, 2 de octubre de 2011

La Esperanza Frustrada III

En ese año 1990 mi padre se enteró de un médico muy reconocido a nivel nacional y pues decidió llevarme, recuerdo que cuando vi al doctor que por cierto tenía un aspecto algo simpático a pesar de ser ya una persona mucho mayor que mi papá, pues me agradaba y me encariñe con él, tanto así que lo maltrate… jajajaja pero esa es otra historia…  Bueno como todos los médicos debía de verme las piernas para hacer el chequeo de rutina, y pues evidentemente el problema tenía solución, argumento, y pues la operación ahora consistía en una osteotomía en fémur y tibia, o sea que… me iría peor que las tres operaciones anteriores… bueno no había opción.
Se hicieron los trámites preoperatorios y esta vez me operarían en el Hospital Ixchel, recuerdo que me internarían a la semana después de salir de clases por lo que mis padres planificaron unos días para ir de paseo a Morales Izabal de donde somos originarios (bueno también somos de Chiquimula jajaja) recuerdo que ya venía lista con mis cosas para ingresar al hospital, por lo que  me quedé donde mi abuelita en su apartamento pues al siguiente día  a las 6 a.m. debía salir al hospital. Se hizo todo el ingreso al hospital, muy pequeño y a la vez bonito, como requisito debía estar un día antes de la operación por lo que mi familia gustosamente iba a visitarme y recordábamos tiempos de infancia de mi padre, las horas de visita se hacían cortas y la alegría de estar compartiendo con ellos era sin duda una experiencia agradable. Esa vez recuerdo que me ingresaron al quirófano a las 7 a.m. y pues fue un poco más dura la operación ya que me enyesaron desde las costillas, parte del muslo hasta la punta del pie, dejando apenas descubiertos los dedos de mi pie y adicional con un palo atravesado de la rodilla a mi cadera para que me impidiera sentarme ya que según el médico por el corte del fémur esa era la mejor opción, y si a eso le agregamos a que por un mal procedimiento  al momento de que tomaron los rayos X después de la operación resulta que no había quedado bien la pierna por lo que al siguiente día me volvieron a ingresar al quirófano para hacer una especie de corte en el yeso específicamente en la rodilla pero en el lado inferior para halar el hueso sosteniendo el fémur y tibia y hacerlo como quien toma un alambre y lo intenta cerrar, colocaron nuevamente el pedazo de yeso que era como un bocado según indico el Dr y volvieron a enyesar solo en esa parte.
Transcurrieron otros tres meses y el resultado final… tararán….. el mismo!!! Jajajajaja solo con la pequeña diferencia que corrigieron el fémur derecho, el bocado que sacaron para hacer la corrección después de la operación, quedo inserto en mi piel por lo que me quedo una cicatriz mayor en la rodilla y me dejaron un acortamiento de casi 3 dedos a diferencia de la pierna izquierda, ah… pero eso no era suficiente, por el mismo esfuerzo que la pierna izquierda estaba haciendo al soportar sola todo el peso de dos piernas, pues empezó a desviarse por lo que ya para el año 1992 mis piernas se veían de esta manera >)  demasiado, cierto? pero eso no acaba alli...

sábado, 1 de octubre de 2011

La Esperanza Frustrada II

Se imaginarán el asombro de mis padres y el mío al ver el resultado del primer fallido intento, ya se lo sospechan cierto? Si, lamentablemente debían operar de nuevo, para hacer la corrección de otro problema… el famoso Valgo, bueno y pues para eso como se conseguiría? Claro con otra operación, otros análisis, otro gasto, otros tres meses… así de sencillo como decirlo… esa no era la realidad.
Bueno, pues como era de suponerse se programo la operación… ah, pero ya no sería para vacaciones de fin de año, esta vez sería en el mes de junio… ¿Qué? ¡Sí! Así de sencillo, no sé si era porque el doctor necesitaba de urgencia el dinero que argumentó que la operación era urgente, (luego ustedes se darán cuenta de que no precisaba tanto como el aducía) o es que en verdad era urgente.
Recuerdo que estaba en 4to primaria, mis padres hablaron con mis profesores y pues ellos tuvieron que acceder no había otra opción, únicamente que se debía pagar esos meses de colegiatura porque supuestamente regresaría después de la recuperación. (esa era la idea)
Bueno como ya les describí todo lo que me da en las gestiones pre-operatorias ya no entrare en detalles jajajaja. En esta ocasión mi padre no podía pagar en el Hospital Bella Aurora, por lo que se decidió internarme en el Hospital de la Fuerza Aérea. Siempre en habitación  semiprivada y pues ya todo listo para la operación, ingresé a sala y pues gracias a Dios mi recuperación post operatoria muy exitosa, como ya sabía a lo que iba estuve un poco relajada, no crean que mucho tampoco… jajajaja me regresaron a mi casa a los tres días y pues mi recuperación todo un éxito, solo que esta vez el doctor no estaba dispuesto a esperar hasta los tres meses para ver el resultado por lo que me volvieron a internar y me ingresaron a sala para quitarme puntos y cambiarme yeso, pero había un pequeño detalle… La operación había fallado. A pesar de tener 10 años ya casi cumplidos debo confesar que mi deseo por estudiar se acabó, mis padres pagaron una profesora para que fuera a mi casa a darme clases mientras terminaba mi recuperación pero fue de más, para variar perdí el año. No era fácil para mí lidiar con tanto, y encima el dolor y el esfuerzo de cada operación sin saber que era la 3era de muchas más… Mi familia me apoyo miles, pero ni todo ese apoyo podía superar el sentimiento que atravesaba, me sentía tan confundida, para empezar nunca fui una niña deportista, porque los médicos me lo habían prohibido y aunque yo deseaba ser como una niña normal las condiciones me lo impedían, por lo menos me queda la satisfacción que cuando estaba en preparatoria (grado escolar de pre-primaria) fui la reina del colegio, mi padre se sentía todo un orgulloso de ver que su hija era la Reina del colegio!! Jajajaja que recuerdos, ven no todo es tan malo en la vida…
Continuando, pues me prive de muchas cosas como participar en los desfiles del 15 de septiembre, eventos de gimnasia, todo lo que implicaba mostrar mis piernas no porque fueran feas jajajaja sino por las cuatro cicatrices que ya aparecían en donde dos de ellas estaban remarcadas, algo así como Ctrl + N jajaja hay que ver el lado alegre de las cosas, y disculpen que me ría pero soy como muy expresiva y es que no me han visto hablar algunos dicen que casi hablo con los ojos jijiji pero sé que así soy linda! Jajajaja. En fin con todas esas limitaciones y peor aún el hecho de que había perdido un año escolar, la frustración de otra operación fallida, no creen que era justo que me sintiera así… Pues parecía justo pero no podía dejarme vencer.

viernes, 30 de septiembre de 2011

La esperanza frustrada I

Emocionada, alegre, ansiosa, con un sinfín de emociones entre ellas curiosidad al saber que me iban a hacer, a los dos días después de salir del colegio en vez de planear unas lindas vacaciones en familia, mis padres se preparaban económicamente para enfrentar un gasto algo generoso para pagar gastos de hospital y honorarios médicos. Sin sumar las cuentas previas de consultas casi cada 8 días para evaluar las posibilidades para ser operada y la cantidad de exámenes realizados para asegurarse cuál sería la mejor opción (como que tenían muchas alternativas já!) y yo programándome mentalmente de esa nueva experiencia.

Por lo general las vacaciones dan inicio en los días 16 al 20 de octubre, y pues no recuerdo exactamente la fecha de ingreso de cada intervención y tampoco creo que sea tan necesario mencionarlo. Me internan mis padres en el Hospital Bella Aurora que hoy en día es el famoso Hospital las Américas, a eso de las 6:00 a.m. en ese tiempo era uno de los mejores y pues así también el pago por día, te cobraban hasta por las malas miradas hechas a las enfermeras… jajaja en mi caso no padezco de eso así que por esa parte se ahorraron ese gasto mis padres ;)

Para iniciar, me llevan a la habitación y pues una sensación indescriptible que aún conservo en mis recuerdos y volverla a sentir hace vivir ese momento. Entro a la habitación muy linda por cierto, semiprivada, que era lo que podían pagar mis padres en ese tiempo, acompañada por ellos, entra una enfermera y dice, "acá puedes colocar tus cosas, te quitas la ropa y te colocas la que está en la bolsa, puedes quedarte en interiores y conservar tus calcetas, en un momento vienen del laboratorio a realizarte un examen de sangre para hacerte unos análisis". Hice lo que la enfermera amablemente me pidió y tal cual había indicado en un lapso de 20 minutos llegaron dos enfermeras con unas jeringas a extraerme sangre para hacer los análisis. Los nervios que ya de por si me atacaban por estar en un lugar desconocido y sin saber que me iban a hacer eran demasiadas sensaciones recibidas en tan poco tiempo, por lo que para variar me alteré, me puse a llorar, mis padres tratando de calmarme y yo viendo la semejante aguja que estaría a segundos de ser introducida en mi bracito, que para variar mis venas por el frio y nervios se escondieron y tuvieron que intentar como dos veces más. Mis lagrimones corrían y ni modo ya estaba allí tenía que estar consciente que cualquier cosa podía pasar y en efecto al rato la famosa canalización, otro dolor y más llanto.
Ese día me dejaron sin consumir alimentos desde las 2 de la tarde aproximadamente ya que sería intervenida quirúrgicamente al día siguiente a las 6 de la mañana por lo que medio almorcé cosas muy suaves y la anestesióloga me indico que podía comer un dulce de menta si tenía mucha necesidad. Como niña obediente así lo hice.

Se llega el gran día! Casi sin poder dormir la noche anterior y con los nervios de punta pero sedada porque me habían colocado un sedante para calmarme, a las 5 de la mañana llegan a levantarme para bañarme y pues a prepararme para ese momento. Mis padres presentes en todo el proceso, ese día mi madre se quedó conmigo en el hospital, y pues a las 6 de la mañana ya estaba lista. Llegan con una camilla donde sería trasladada al quirófano y me suben, recuerdo que mis padres atrás de la camilla hasta la puerta del quirófano se despidieron de mi, con lágrimas en los ojos me dieron su bendición y ya lista me ingresaron completamente. Con mi corazón a mil, las manos y pies helados me colocan a otra camilla que era la de sala de operaciones, una camilla fría que era casi imposible contener el temblor de mi cuerpo por tanto frío, llega la anestesista y me dice “bueno niña linda, ya estas lista? Ahora te pondré esta mascarilla que sabor quieres, chocolate, chicle o fresa?” le contesto chicle y me dice “perfecto esto solo es para que no sientas el olor desagradable del oxigeno” en eso toma mi mano que ya estaba canalizada coloca el suero y en el una jeringa con un liquido transparente por lo que dice “quiero que cuentes de uno a cien” muy contenta e ingenua empiezo a contar recordando que llegué hasta cinco, la anestesia hizo el efecto deseado.

Sin saber cuánto tiempo había transcurrido recuerdo que me hablaron, diciéndome “chiquita, despierta, acá esta tu mami y tu papi” toda somnolienta abro los ojos despertando con sed exagerada y el dolor en mis piernas, solo sentía algo caliente en ellas siendo lo primero mover mis pies para ver si aún tenía mis piernas, sintiendo el dolor intenso. Me llevan a la habitación y solo recuerdo que el frío era inevitable, tenia como tres ponchos y aún así no dejaba de temblar, la sed era aun más intensa y mi madre solo podía mojar mis labios con una gasa. Recuerdo ver a toda mi familia alrededor de mi cama viendo como reaccionaba y mi padre al pie de la cama con sus ojos llorosos, cuando una tía le dice “ve al pasillo para que la niña no te vaya a ver así” mis lagrimas rodaban pues nunca había visto a mi padre llorar. Cuando ya empezaba a reaccionar, hacia el intento de levantar la cabeza y me decían que no la levantara para que no me doliera la cabeza posteriormente como efecto de la anestesia general, recuerdo que fue todo un show, tenía mucha nausea y sed. Recuerdo también que mi cuarto estaba lleno de globos y regalos, me emocioné al ver cada detalle tanto así que la alegría superaba el dolor que sentía.
Allí pasé 4 días, la primera noche mi abuelita se quedó conmigo cuidándome ya que ella era enfermera y trabajaba en un hospital en Morales Izabal, por lo que contaba con la experiencia de ella por cualquier cosa, gracias a Dios solo se quedó dormida descuidando el suero que ya se había acabado por lo que mi sangre empezó a ser extraída jajaja un caso mi abuelita y por cerrar el suero para que no me siguiera desangrando se deslizo y se cayó, el dolor que pude haber sentido desapareció al atorarme de la risa que mi abuelita fuera a parar hasta debajo de la otra cama por tratar de evitar desangrarme más.

Fue toda una experiencia en ese hospital, recuerdo que mi padre llegaba a desayunar conmigo, a las 6 de la mañana pasaban el menú para que uno eligiera que comer para ese día, yo pedía de todo, atol, café, huevitos estrellados con chirmol, cereal, pan, fruta, té jajajajaja pero era porque amaba que mi padre se llegara a sentar a mi lado a darme de comer y una cucharada era para mí y dos para el, tanto así que el doctor se quedaba asombrado de ver todo lo que comía y mi padre atrás del médico haciendo gesto de shh… no digas nada, jajajaja solo me tocaba decirle que sí, que todo me lo había comido yo.

Salí al cuarto día con mis piernas enyesadas desde las piernas hasta la punta de los pies, mi padre debía cargarme para poder movilizarme de un lado a otro con los cuidados necesarios para no lastimarme.

Pasé tres meses con el yeso inmovilizada y nada más que dependiendo de que se me llevara todo a la cama, desde el cepillo de dientes, comida, únicamente me sacaban para bañarme que esa era una odisea que mi pobre madre tuvo que sufrir, y pues el resultado no se vería hasta que me quitaran el yeso juntamente con los puntos.

Al finalizar en el tiempo estipulado por el médico me llevan a su clínica y pues ese fue otro tormento… sí, el sonido de la sierra que corta el yeso yo sudaba frio, quería meter mis manos de saber que en cualquier momento me tocaría alguna operación, lloraba era una situación molesta e incómoda. Y como era de sospecharse en una de esas toco un punto, no era tanto el dolor sino la sensación de que había quemado mi piel, pues eso no cortaba la piel aunque esa era la sensación que daba. Me quita el yeso y luego el otro calvario, si! Los puntos!!! OMG bueno eran dos cirugías en cada pierna, una a los lados y otra en la parte frontal de cada pierna debajo de la rodilla, las pequeñas con 5 puntos y las grandes entre 10 a 12 puntos, cabe mencionar que el hilo que se usaba antes era similar como al de la caña de pescar pero especial, es decir, cortaban los nudos y halaban desenrollándose el hilo en la piel. Saliendo sangre y ardiendo. Algo animal para ser médico. Pero bueno no había opción. Y si a eso le sumamos la sensación extraña en las piernas, frio, híper sensibilidad por estar tanto tiempo cubierta por el yeso, el dolor que causaba el doblarlas ya que por estar rígidas por tres meses el dolor al doblarlas era casi imposible, por lo que debía de poner al llegar a casa las piernas en agua caliente con jabón para quitar todos los residuos de piel muerta ya que por la falta de luz y aire la piel se pone escamosa y es como la piel de culebra jajaja debía mudar… bueno y a empezar mi fisioterapia en casa, que dicho sea de paso nunca se pago uno, porque le médico decía que no era necesario.

El resultado, bueno entre con tibias varas y salí con la pierna izquierda perfecta, pero la derecha con un valgo es decir al principio estaba arqueada y después de la operación me la dejaron para adentro, la alineación a la hora de operar no fue la correcta por lo que ambas piernas literalmente estaban así >| después de estar así ( ) frustrante y muy difícil al ver que el tiempo, el gasto, el dolor habían sido casi un fracaso…

jueves, 29 de septiembre de 2011

Mi realidad, una oportunidad...

Empezaré la entrada de hoy por contarles una etapa de mi vida real, una etapa que ha marcado mi vida y que me ha hecho cada día más fuerte aunque no lo pareciera...
Nací un 02 de agosto de 1,980, como todo padre y madre, deseando que su hija o hijo nazca sano y fuerte, y en realidad era así jajaja preciosa tal cual! *Es para darle sabor a mí historia ;) * pero como nada en esta vida es perfecto, venía con un defecto de fábrica... un famoso problema llamado "enfermedad de Blount" ¿y eso con que se come? pues según el gran Google ésta es la respuesta a esta enfermedad:
Es una alteración en el crecimiento normal de la tibia (hueso de la espinilla) en la que se acentúa la angulación hacia adentro de las rodillas que, al estar separadas, se observan como piernas arqueadas.
Causas, incidencia y factores de riesgo
La enfermedad de Blount ocurre en niños pequeños y adolescentes. Se desconoce la causa pero se cree que se debe a los efectos del peso sobre la placa de crecimiento. La parte interior de la tibia, justo por debajo de la rodilla, no logra desarrollarse normalmente, causando la angulación del hueso.
A diferencia de lo que ocurre en las piernas arqueadas, las cuales tienden a corregirse a medida que el niño crece, la enfermedad de Blount tiene un curso progresivo y empeora. Esta condición puede ocasionar un arqueamiento severo de las piernas y puede ocurrir en una o en ambas extremidades.
La enfermedad es más común entre los niños estadounidenses de ascendencia africana y se ha relacionado también con la obesidad y con los niños que empiezan a caminar muy temprano. No parece haber un factor genético obvio relacionado con la enfermedad.

Esto es lo más resumido de la enfermedad que les puedo contar... jajajaja pero no se preocupen, iré desarrollando poco a poco el desenlace de esta enfermedad que por cierto al terminar el crecimiento también lo hace la enfermedad. Pero si necesitan más información es bueno googlearlo… ;)
Continúo, mis padres buscando una solución de esa enfermedad que en los años 80’s no era tan común a pesar de que ya existía una investigación de dicha enfermedad “Descrita por primera vez por Erlacher en 1922, y publicada por Blount en 1937” pero aún así pues el médico tratante en el año 1982 acordó dejarme un tratamiento el cual consistía en ponerme una barra (zapatos que van puestos en una barra de aluminio, se amarran y quedas con las piernas abiertas) y amarrarme en medio de las piernas con algo a modo que las piernas quedaran como juntas, para variar soy como demasiado sensible y lloraba por todo, por lo que las noches de desvelo por mi llanto eran inevitables y mi padre debía levantarse muy temprano a trabajar.
Según cuenta mi madre por tanto lloriqueo se levantaban a quitarme la barra para dejarles dormir, jijiji a ver quien no lo haría, si los alaridos son constantes… jajajaja
Crecí y mis piernas no se veían tan bien que digamos, por lo que se acudió al médico en el año de 1989 y el decidió hacerme una osteotomía en la tibia (corte de hueso en la tibia) en ambas piernas, es acá donde empieza el calvario, si así se le puede llamar…

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El inicio de esta etapa

Un día cualquiera donde alguien te dice "tu historia es muy interesante debes de publicarla" Esto en realidad genera un "click" que te hace pensar... mmmm.... y si lo intento? y si escribo un libro? o si escribo en mi red social? muchas preguntas, mucho que escribir y gracias a Dios un lugar...
Un lugar donde puedes expresarte sin límites, donde puedes detallar cada uno de los sentimientos, anécdotas, experiencias y más... Si todos escriben porque no he de hacerlo yo, si todos se expresan... porque no puedo expresarme yo... y mi deseo es aportar a tu vida, a través de experiencias de vida grandes lecciones para ti.
Es obvio que lo que yo haya vivido en determinado momento no es lo mismo que pueda sucederte a ti, pero si te garantizo que si yo pude sobrevivir... TU también podrás!
Así que no pretendo que mi Blog sea el más famoso, imagino hay miles que si lo son, aún así no es mi intención, pero si pretendo dejarte mi mensaje, que lejos de leerme porque sea para ti un pasatiempo o un buen hábito la lectura, aprendas, cambies o adoptes actitudes que harán la diferencia.
Tengo miles de historias por contar, historias propias e historias de mis más allegados que han aportado grandes experiencias a mi vida... Las cuales sé muy conscientemente que sin haberlas vivido o visto vivir hoy no sería lo que soy.
Para iniciar, te daré algunos datos de mi.
Me dicen Mel aunque mi nombre es más largo, por seguridad para ti seré Mel, es lo mismo (jajaja)
Tengo 31 años y aún sigo soltera, deseando algún día aparezca mi príncipe azul en un caballo a la puerta de mi casa con un ramo de rosas rojas y blancas y un anillo de compromiso... jajajaja que ingenua verdad... son bromas, si soy ingenua y soñadora como enamorada, pero también vivo mi realidad, eso solo se da en las películas jijiji pero se lee bonito por eso lo escribí...
No me he graduado de la universidad por cosas que en la vida pasan y poco a poco te iré contando, decide tu si quieres quedarte o no pero te garantizo aprenderás de esa otra anécdota.
Tengo 5to año de universidad para ser una licenciada en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Medios en una universidad privada de mi linda Guatemala, ya solo me falta año y medio algún día cerrare mi dichosa carrera lo sé.
Soy la primera de 3 hijos hermosos, de los tres yo soy la más bella... ;) (Es para que se interesen más) Una familia pequeña pero bella cuando fue familia.
Es increíble como una se emociona el escribir por acá, me llueven las ideas y el teclado se hace corto para escribir tanto, pero por ahora te dejaré con la inquietud y será hasta mañana que publique una parte de mi vida, algo difícil por la transición pero como dirían mis amigos muy valiente.
Bienvenido (a) y disfruta junto a mi esta etapa de mi vida!